La web sortilegio.info cumple 15 años

Nuestra web www.sortilegio.info cumple hoy nada menos que 15 años. Tiene 1 año más que el Caralibro, 2 más que YouTube, 4 más que Twitter. Nació 5 años antes que Spotify y 7 que Instagram. Ha sido testigo de nuestros 4 discos, 1libro y multitud de conciertos que nos han marcado y nos han hecho quienes somos. Ha sobrevivido a Yahoo, MySpace o el Messenger. Un pedacito de tecnología ilusionante y creado con amor. Una silenciosa isla donde fondear en el vasto mar de esta red de redes.

Baúl del castillo: Beber el tiempo de Sortilegio

Aquí podéis leer la bellísima reseña que han elaborado Mariela Bustos Ortega y Luis Jesús del Castillo sobre nuestro tercer disco. ¡Fantástico trabajo! ¡Mil gracias! Os recomendamos su lectura.

Fuente: http://bauldelcastillo.blogspot.com/2011/10/beber-el-tiempo-de-sortilegio.html

Beber el tiempo es el tercer y último disco del dúo de cantautores Sortilegio, formado por Laura Trinidad y Diego Salas, quienes comenzaron su trayectoria en 1998. Han recorrido poco a poco rincones de nuestra geografía española, y también han tenido la oportunidad de llevar su música a ciudades de Italia e Inglaterra. En 2007, cumplieron el sueño de publicar su primer disco, Universos de papel, autoproducido por ellos y en el que encontramos temas como De espejos de río, Velando tu ausencia o Un naufragio entre los dedos, siendo este último un emotivo himno que cierra el disco.

Tres años más tarde, publicaron Érase una vez… un poderoso Rovilegio junto a la colaboración del monologuista Dani Rovira. Se trata de un disco de música y cuentos, todos ellos formando dos historias enternecedoras que harán soñar a todo aquel que se adentre en este Rovilegio.
En septiembre de este 2011, ha visto la luz su último trabajo, en el que nos centraremos. Se trata de Beber el tiempo; un disco íntimo y maduro que coincide con la plenitud personal y profesional que el dúo está viviendo. El título del disco, según nos explicaron en una entrevista anterior, era el de una canción que ya no se encuentra en su repertorio y que aludía a una reflexión de Maillard sobre el paso del tiempo: el tiempo no se pierde, sino que se hace. Fue publicado con cierto retraso para no coincidir con el lanzamiento de su anterior disco con Dani Rovira, pese a que varias de las canciones llevaban escritas bastante tiempo. En este caso, vuelven a hacerse cargo de la producción y la distribución de este trabajo, como ya hicieran con los anteriores.

Portada de Adolfo Cuevas, dibujante también del primer disco

Encontramos once nuevas canciones que encajan perfectamente dentro de la esencia Sortilegio, con una mezcla de temas humanos donde muestran sus propias experiencias, las vivencias que hicieron posible estas canciones y que, en cierta forma, pueden ser también parte de nuestra vida; un espejo en el que vernos reflejados a partir de la propia historia del dúo. De esta forma, hallamos Fábrica de tiempo, canción que abre este álbum y que nos muestra en cierta forma el significado del tiempo para el dúo: un tiempo que sólo existe cuando se hace algo que lleva a la plenitud, que nos llena. Porque ojalá pudiéramos recuperar el tiempo en que no lo hicimos, como si existiera tal fábrica, o como si se pudiera responder a la petición de la voz de Laura cuando canta Devuélveme el tiempo en que no he amado un solo instante.

Tras ella, se abre paso Cuestión de resistencia, un canto al optimismo y a la confianza en uno mismo, en el que resistir, luchar o crear son los lemas que, nos recuerdan, deben conformar una vida, aún cuando tengamos que ir contracorriente, contra obstáculos o contra el viento en contra. En su letra, podemos admirar retos superados por distintas personas a lo largo de la humanidad, como es el caso del universo imaginado por Hawking desde una silla de ruedas o la sordera de Beethoven que no le impidió componer su novena sinfonía. Porque la vida es cuestión de resistencia y debemos recordarlo aún cuando nos fallen las fuerzas.
Como ya ocurriera en su primer disco con la canción Mar del paraíso, que estaba dedicada a Málaga, su ciudad natal, y en la que evocan sus playas, en este disco vuelven a dedicar uno de sus temas a otra de las ciudades que conforman su patria: Granada. Bajo el título Desgranando una ciudad encontramos una preciosa canción en la que nos describen una historia de amor por los rincones granadinos, desde las Pasiegas hasta Plaza Nueva. Se une el sentimiento de la canción con quienes alumbraron también el cielo de esta ciudad con sus letras, su música o su ser, y así se unen Lorca, Falla o Morente al canto de Sortilegio.

La quinta canción del disco nos transporta, como un homenaje, a la histora de amor de los abuelos de Diego. De esta forma, El soldado y la costurera nos pone en la piel de un joven soldado enamorado de una bella muchacha que ve coser frente a su puerta todos los días. La partida del joven a Rusia no impide que ese amor desaparezca y, aunque ella aún no lo conocía, gracias a las cartas que le fue enviando desde la guerra, se enamora del soldado, a quien acabará abrazando algún día.

Llegamos al ecuador del disco con el nuevo himno de Sortilegio: Más allá del sol, que según nos contaron, es un reflejo de su relación en este momento. y que, como el himno de su primer disco, Un naufragio entre los dedos, contiene referencias al mar. Si en el primer disco, querían nadar y bucear en tus aguas, ahora vuelan a toda vela llevando una fragata juntos. Mientras antes era el deseo de perderse el uno en el otro, es ahora el momento de, simplemente, soñar juntos. Un himno de plenitud.Porque estando separados por kilómetros de tierra y mar, como fue su caso en el pasado, llega la canción Laura al otro lado del océano, donde observamos esa inquietud de la distancia física entre dos personas que se aman, cuando esa necesidad crece al pensar en esa parte de ti que se desespera. Una canción en la que todos aquellos que han estado separados de quienes querían podrían sentirse identificados, un son hacia la esperanza en la desesperanza.

Continúa el disco con La llegada del otoño, donde parecen recordar esta estación con referencias a todo lo que en ella ocurre, desde la lluvia hasta los sueños y anhelos de un tiempo distinto. Y así llegamos a Mundos de tinta, que despliegan las palabras que leemos, son todas esas historias que han formado parte de nuestra vida, o los versos que nos alejaron de nuestra propia voz. Esos mundos a los que regresamos en el recuerdo evocador de reencontrarnos con las palabras que conforman esa historia.

Y jugando con las palabras, nos adentramos en Los tiempos del verbo amar, una canción donde los términos lingüísticos se hacen también versos, y nos muestran una pequeña reivindicación de cómo no es tener el verbo que nos traerá la felicidad, sino amar en todos sus tiempos. Porque así olvidaremos nuestro dolor y nos entregaremos al pensamiento que lo remedia: la persona amada. Alejándonos de esta canción que refleja el trabajo como profesora de lengua castellana de Laura, nos cruzamos con otra que refleja las dudas que se plantea Diego en sus trabajos de Física, esas preguntas que lo han conducido desde lo más pequeño hasta lo más grande, hasta llegar a pensar en qué pasará Cuando se apague la última estrella. Este es el título de una de las joyas del disco, donde realizaremos un viaje a través de muchas de las cosas que forman parte de nuestra vida, de nuestro planeta, de nuestra historia o de nuestra cultura. Formando todo un recuerdo justo antes del final, un ruido en el vacío. En definitiva, un despliegue de toda nuestra historia en el punto final de la misma.

Y termina el disco con una conclusión: No hay pasos perdidos. En esta canción se reúne la fortaleza ante la vida que veíamos en Cuestión de resistencia y el sentimiento del himno Más allá del sol. En este caso, se realiza la metáfora de la vida como camino, muy frecuente en la literatura desde Dante hasta Machado, y que se hace su hueco en esta canción junto al amor como fuerza y motivo para continuar caminando. Recuerda a la canción Tenemos el mar del primer disco por la repetición de una misma frase que es compartida no sólo entre el dúo sino también con el público y que, en este caso, nos señala que lo importante es caminar.

 

Aunque prácticamente acaba de salir este último disco, Laura y Diego ya se encuentran preparando su próximo proyecto. Próximamente, publicarán un DVD que incluirá la grabación del concierto que ofrecieron el pasado 22 de octubre en el Colegio Mayor Isabel la Católica, además de un CD con el audio del mismo. Es un proyecto que el dúo afronta con una gran ilusión, junto a la composición de nuevas canciones que formarán su próximo disco.Sin duda, una buenísima noticia para aquellos que ya nos hemos adentrado en este maravilloso Sortilegio musical y, también, una gran oportunidad para aquellos que estén dispuestos a conocer y perderse en las mágicas canciones de este dúo de artistas.

Si ya está aquí, ¿por qué no comprarlo?

Reseña poética en boletín CETHA-Almería

El mundo precisa de personas que vivan y trabajen con pasión. Desde CETHA el Centro de Terapias Humanistas de Almería, proyecto vital y apasionado de Alicia Pradas y José Valdivia ofrecen terapia gestalt, arteterapia, masaje terapéutico, formaciones y actividades de crecimiento personal.

En el boletín informativo de CETHA del mes de octubre, han publicado la siguiente reseña poética sobre nuestro disco Beber el tiempo.

«El dúo Sortilegio pone en escena su tercer disco, beber el tiempo. En este recorrido de canciones, Laura y Diego, nos invitan a beber gotas de resistencia del zumo de otras vidas que nos mostraron un camino posible, a desgranar uno a uno los recuerdos, los días y los sueños, empapándonos de mundos de tinta y tiempos del verbo amar, poniendo en el camino la certeza y tranquilidad de que no hay pasos perdidos en esta fábrica de andar. Desde CETHA os invitamos a disfrutarlo. Lo podéis conseguir en nuestro centro o a través de la web del dúo».

Fuente: http://www.scribd.com/doc/69220140/Octubre

Fernando Lucini: «Sortilegio, no hay pasos perdidos»

Fuente: http://fernandolucini.blogspot.com/2011/09/sortilegio-no-hay-pasos-perdidos.html

Diego Salas y Laura Trinidad. Dúo Sortilegio.

 

Diego y Laura –que para empezar he de confesar que me tienen «arrebatao» con su canto y con su sensibilidad–  nacieron y se conocieron en Málaga, y allí, con el mar por testigo y al rescoldo de la música y de la literatura –de Silvio y de Cortázar, por ejemplo– decidieron emprender juntos una doble y confluyente aventura: la aventura de formar un dúo para crear e interpretar juntos sus canciones; y la aventura de enamorarse; dos aventuras fundidas y posibles gracias, sin duda, al sortilegio, al hechizo o a la magia de su amor. Fue en 1998.
«Para guiar tu amor me hice farola, 
para atraer tu cuerpo me hice mujer,
en una jábega vengo a besar tus olas.
A veces soy gaviota bebiéndote 
y a veces soy el viento remando a solas,
a veces soy la luna en tu atardecer.
Quiero ser yo tu barca y tu rompeolas
encontrarte en el puerto al amanecer».
(“Mar del Paraiso”)
«Universo de papel». Primer disco de Sortilegio
en el que están grabadas las canciones «Mar del Paraíso» 
y «Un naufragio entre los dedos».
«No me importa dónde sueño
si amanezco entre tus brazos,
desterrarme de mis tierras,
porque tú eres mi patria.
No me asusta la marea
si son tus aguas las que nado,
bucear en lo profundo 
y en lo deseado,
beber de la inmensidad
de la luz cuando se filtra
en el océano del tiempo.
Éste es mi Sortilegio».
(“Un naufragio entre los dedos”)
Pasado un tiempo, Diego y Laura Sortilegio– se trasladaron Granada, donde viven en la actualidad; y ¡cómo no!, dada la sensibilidad que comparten, se sintieron atrapados por aquella nueva y hermosa ciudad; tanto que han compuesto una bellísima canción dedicada a Granada, titulada «Desgranando una ciudad»; canción que escucho con frecuencia y que siempre logra emocionarme, no sólo por su música y por el paisaje que describe, sino por los personajes que nombra, entre los que cuento con tres grandes amigos idos: Carlos Cano, Esteban Valdivieso y Enrique Morente. (¡Gracias Diego, gracias Laura por haber creado esta canción y por cantarla!).
«Nos cogimos de la mano en las Pasiegas
cuando el almuédano llamaba a la oración.
Rogué a la luna en la Torre de la Vela
permíteme que al cielo alce mi voz
desgranando esta ciudad que robó mi corazón.
Nos besamos en todos tus portales.
Érase de un mago que guardaba en un baúl
cuentos que nos hicieron inmortales
llenándonos el pecho de tu luz
mientras piden los chavales
«un chavico p’a la cruz».

Lorca cogía versos para un ramo
Manuel de Falla en su piano
perfumando el Albayzin.
Esteban cantaba con Carlos Cano
consolando con sus manos
las lágrimas de Boabdil.



Nos miramos otra vez por vez primera
y se vistió la Alhambra de rojo atardecer
me desnudaste el alma en Plaza Nueva
la noche en que juraste sin querer
a la luz de las hogueras
que debíamos volver.

Mariana bordaba una bandera
desbordándose de tierra
reinventando la ciudad.
Morente sueña por granainas
apoya’o en una esquina
de Plaza San Nicolás».

Desde 1998 hasta hoy han pasado trece años; años en los que Sortilegio ha estado ahí, en este nada fácil mundillo de la canción de autor, «cantando como quien respira» y haciéndolo siempre con mucha calidad y compartiendo mucha sensibilidad. 
Años en los que han grabado tres discos que hay que tener y que hay que escuchar ¡lo recomiendo!. El primero –ilustrado por Adolfo Cuevas Torres«Universo de papel» (2007) –al que ya antes hacía referencia–. El segundo, grabado con Dani Rovira –magnífico monologuista y actor malagueño– es una especie de disco-libro-cuento, ilustrado por Perrine Boyer, que nos ofrece, por una parte, la historia «canticontada» del propio dúo y, por otra, una magnífica versión del relato de Paulo Coelho: «Una historia de amor imposible» a la que Laura y Diego le dan una dimensión extraordinariamente esperanzadora interpretando la canción «Cuestión de resistencia», a la que me referiré seguidamente.
El tercero y más reciente disco del dúo Sortilegio se titula «Beber el tiempo». Disco nuevamente ilustrado por Adolfo Cuevas Torres, que me ha sorprendido por su calidad –para mí es el disco de la madurez del dúo–, y sobre todo por el tono ilusionante y esperanzador que respiran y proyectan sus canciones.
En «Beber el tiempo» (2011) –además de la canción «Desgranando una ciudad», dedicada a Granada– Laura y Diego nos ofrecen diez canciones que giran en torno al amor-fortaleza –siempre presente en su obra– y, ahora, de forma descaradamente hermosa, en torno a la lucha, a la resistencia y a la necesidad de afrontar con esperanza cualquier crisis –hasta ésta en la que nos está involucrando, tan injustamente, la sociedad capitalista… (¡Menos mal que uno se encuentra, de vez en cuando, con personas tan bellas como Laura y Diego!… «Unicornios sureños» que nadie debería perder).
«Cuando fallen las fuerzas y te cierren la puerta de tu casa,
cuando el ruido que hay fuera te impida abrir las ventanas,
suene el despertador y siempre sea lunes por la mañana,
no haya viento a favor y la marea te impida levar anclas.

Recuerda resistir, luchar, gritar, correr, saltar, bailar,
crear, cantar, poder, vibrar sentir, volar.
Que antes de ti otros crearon su camino
persiguiendo su vida y su destino […],
que la vida es cuestión de resistencia».
(«Cuestión de resistencia»)
Laura y Diego. (Fotografía Livia García y Javier García).


«Sé que me caeré en algún recodo del camino,
pero también sé que me levantaré […].
Lleno de contradicciones, de interrogantes
seguiré adelante….
Y las piedras serán mis pies, los baches será mi fe […]
No hay pasos perdidos
mis pasos se nutren del polvo del camino.
No hay pasos perdidos
mis pies se nutren de ti cuando suspiro.
Lo importante es caminar».
(«No hay pasos perdidos»)

Descubriendo a Sortilegio, dúo musical

Descubriendo a Sortilegio, dúo musical

Dentro del panorama musical es complicado hacerse paso, pero dicen que si lo haces de corazón por el hecho de que te escuchen, lograrás llegar a las personas. Con ese mismo espíritu nació Sortilegio, dentro de las raíces de los cantautores, creando sus propias letras desde la experiencia, pequeños y, a la vez, grandes himnos que provienen de las experiencias del dúo.

El dúo está formado por Laura Trinidad y Diego Salas, que con sus voces dan vida a las canciones, acompañadas siempre de la guitarra de Diego. Además de la música, ella es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Málaga, impartiendo clases en el instituto Antigua Sexi, de Almuñécar; él es Doctor en Física por la Universidad de Granada.
Comenzaron su trayectoria en 1998, recorriendo primero Andalucía y expandiéndose hacia Alicante, Madrid, Barcelona y otros puntos de la geografía española; llevaron su música también a Italia e Inglaterra, donde, como curiosidad, actuaron en The Cavern, el pub testigo de los comienzos de The Beatles. Han participado en diversos festivales y cértamenes musicales tanto nacionales como internacionales, coincidiendo con otros artistas como Pablo Milanés, Ariel Rot, Labordeta, Buika, Feliú y Suburbano.
Portada del primer disco, hecha por Adolfo Cuevas

En 2007 presentaron su primer disco, Universos de papel, con 12 temas propios que forman una historia desde su Prólogo hasta su Epílogo, guardadas por el agradecimiento de ambos a las personas que tanto les ayudaron y, también, a quien tiene en sus manos el disco, por formar parte de este particular sueño. Comenzaron a grabarlo en noviembre de 2006 en Pisa (Italia), y fueron completándolo en Casarabonela (Málaga), Armilla (Granada), Huétor-Santillán (Granada) y Granada. Fue autoeditado y autoproducido por ellos, contando con diversas colaboraciones para algunas canciones, como es el caso del piano a manos de Piergiorgio en Mujer de barro o los coros de la misma canción bajo las voces de Ilaria Belluci (creadora de la música del tema), Lisa Santinelli, Chiara Becherini, Carlofta Dini y Eleonora Ricci. También podemos destacar las palabras que les dedican de forma tan sincera Nacho Artacho y Amancio Prado en el libreto que contiene el disco, tras la imagen de ambos, felices, en la playa, con el fondo del eterno mar.

 

 Videoclip de Mujer de barro, realizado en Almuñécar
Nosotros hacemos una pequeña selección dentro de este primer disco, donde no podemos dejar escapar canciones como De espejos de río, Nadie me enseñó o Velando tu ausencia, que, como señala MB, sirven de reflejo para cualquier persona; como un retazo de historias personales que podrían formar la vida de cada uno; y aunque sean tan personales es, precisamente eso, lo que provoca que lleguen al alma. Tampoco nos podemos olvidar del tema Un naufragio entre los dedos, que como ellos dicen en sus conciertos, es «nuestro pequeño himno (pero tenemos más)» y que para LJ supone una reflexión hacia las relaciones humanas y, sobre todo, hacia el amor, el culmen de las experiencias que supone este universo que conforma su primer disco.
En colaboración con Daniel Rovira, monologuista malagueño que ya había contribuido con su voz en los coros de Todos tenemos el mar, crean en 2010 un disco de música y cuentos bajo el título Érase un poderoso… Rovilegio. Fue grabado en directo en la Sala la Petite de Granada a finales de 2009, con dos historias que conforman más de media hora de contenido y, además, con 16 páginas de ilustraciones de la dibujante Perrine Boyer. En Historia de un Sortilegio se aúnan la música del dúo con las palabras de Rovira para calar aún más en el oyente, que se hace partícipe de los secretos guardados en cada canción, conmoviendo y proporcionando un nuevo sentido a cada una de ellas.
Entre agosto y septiembre de 2011, ve la luz Beber del tiempo, su tercer disco con 11 nuevos temas que ya habían mostrado en algunos de sus conciertos, y que vuelve a traer la esencia de este dúo con una fuerza renovada, pero con la misma ilusión que les ha acompañado en el trayecto.
Gracias a sus canciones, ganaron recientemente el primer premio en el XXIV Certamen de Canción de Autor del Instituto Andaluz de la Juventud, en Torreperogil (Jaén); galardón que se une a otros reconocimientos que han recibido a lo largo de su carrera musical, siendo el caso del V Certamen Joven de Cantautores de Elche y el III Certamen Intergeneracional de cantautores Abril para Vivir (celebrado en Granada).
Interpretación en Villanueva de la Concepción (Málaga) de Mediterráneo
Estos son los pasos que ha seguido el dúo Sortilegio, trazando un camino en el que han disfrutado y en el que esperan seguir haciéndolo; pero sin perder su cercanía con el público, como muestran en sus conciertos donde también versionan canciones como Mediterráneo (de Serrat) o La Muralla (de Ana Belén), y también lo animan a acompañarlo en sus propios temas al son de la guitarra de Diego, único instrumento en sus actuaciones en vivo. En nuestro caso, tuvimos el placer de coincidir con ellos en Almuñécar, disfrutando de sus conciertos en Salobreña (27 de marzo de 2009), La Herradura (26 de septiembre de 2009) y en el instituto Antigua Sexi; manteniendo el contacto desde entonces a través de las redes sociales y pidiéndoles su colaboración para esta entrada, otorgándonos esta entrevista que elaboramos entre MB y yo.
-¿Cómo surgió la idea de formar Sortilegio?
Surgió en un banco de un parque de Málaga, mientras tocábamos canciones de los cantautores que nos gustaban, temas de Silvio Rodríguez, principalmente. De una canción de Silvio, precisamente, surgió el nombre de Sortilegio. Es una canción con un verso que dice: «¿quién fuera un poderoso Sortilegio?».
-¿Cuáles son vuestras influencias musicales?
En un primer momento, el cubano Silvio Rodríguez fue nuestra mayor influencia. También había otros cantautores: Joaquín Sabina, Pedro Guerra, Ismael Serrano… Con el tiempo, hemos ido empapándonos de otros tipos de música más allá de la canción de autor: copla, jazz, boleros, etc.
-¿Cómo definiríais la vivencia de estar en el escenario y de sentir que a la gente les llega vuestras letras?
Es una de las experiencias más alucinantes que hemos vivido nunca. Es emocionante.
-¿Habéis sufrido el fenómeno «fan»? Y si es así, ¿cómo fue?
No de manera negativa. Tenemos algunos fans incondicionales que en ocasiones hacen cientos de kilómetros para asistir a nuestros conciertos. También tenemos muchos que nos siguen por Internet desde distintas partes del mundo. Y después de los conciertos bastantes personas suelen acercarse a pedirnos autógrafos o a hacerse fotos con nosotros. Son muestras de apoyo y de aprecio a nuestro trabajo que nos dan mucho ánimo.
-Este último disco, el tercero, ¿qué supone en vuestra trayectoria? ¿Cuál ha sido la fuente de inspiración para las nuevas canciones?
Es nuestro último disco y supone el reflejo de un momento de plenitud personal y artística. Las fuentes son variadas, pero tienen un punto en común: son canciones intimistas y muy sentidas. La inspiración surge, principalmente, del interior.
-¿Por qué Beber el tiempo?
Beber el tiempo es el título de una canción que grabamos hace muchos años en un recopilatorio de jóvenes cantautores malagueños. Ya no está en nuestro repertorio, pero quisimos rescatar su nombre para el disco. Está basado en una reflexión de Chantal Maillard sobre el paso del tiempo. El tiempo no se pierde, sino que se hace. Para nosotros, el tiempo se fabrica cuando hacemos las cosas que nos llenan. De ahí, la canción que abre el disco: Fábrica de tiempo.
Certamen Un mar de canciones de 2011, donde ganaron el primer premio
-¿Qué ha supuesto el último premio que habéis recibido?
Hemos ganado el primer premio de la vigésima cuarta edición del Certamen Andaluz de Canción de Autor del Instituto Andaluz de la Juventud. Supone un honor para nosotros. Fue muy emocionante la acogida del público la noche de la final del certamen. El público se entregó poniéndose de pie y aplaudiendo en medio de las canciones. Además, compartimos escenario con el gran Pablo Milanés. También supone cierta repercusión mediática y conlleva la grabación de un disco y una minigira por Andalucía.
-¿Tenéis ya pensado nuevos proyecto?
Sí, tenemos la idea de grabar un CD y DVD en directo, quizás en Almuñécar. Además, tenemos un proyecto que ya hemos iniciado y que es muy especial, pero este es secreto, todavía.
-¿Cómo definirías la experiencia de vuestros trabajos anteriores?
El primer disco fue difícil de «parir». Lo gestamos durante muchos años, porque, al ser el primero, teníamos que madurar hasta conseguir un sonido con el que estuviéramos satisfechos. Fue muy bonito cuando, al fin, lo vimos materializado en un digipack. El disco con Dani Rovira, por el contrario, fue muy fácil y espontáneo. Fue grabado en directo en una tarde.
-¿Cómo surgió hacer un disco con Daniel Rovira?
Rovi, como nosotros lo llamamos, es nuestro amigo desde el instituto. Nos dábamos mucho ánimo mutuamente en los comienzos. Nosotros íbamos a verlo cuando contaba cuentos en una tetería pequeñita de Granada, llamada Tuareg. En 2005 se nos ocurrió hacer un espectáculo de música, cuentos y mucho cachondeo, llamado eStRESaRTE. Está colgado en youtube para quien quiera verlo. Ese espectáculo fue el germen del disco de música y cuentos, Érase una vez un poderoso Rovilegio, que grabamos juntos en 2010.
-Sabemos que Un naufragio entre los dedos es vuestro himno (y que tenéis muchos más), pero, ¿cuál sería la canción especial de Diego y cuál la de Laura?
Diego y yo ahora tenemos un nuevo himno. Se llama Más allá del sol y refleja nuestra relación en el momento actual. Podéis escucharla en el nuevo disco, que, por cierto, se puede adquirir a través de Internet, desde nuestra página web: http://www.sortilegio.info
-¿Cómo fue la experiencia de grabar videoclips? ¿Tenéis pensado alguno más?
Fue de manera totalmente autodidacta, con un cámara (Diego) y una actriz (Laura). Fue muy divertida la grabación. La edición la hizo Diego. Estamos satisfechos con el resultado. Próximamente, queremos grabarnos más vídeos, cantando en directo en algún lugar bonito de la costa tropical.
Y para despedirnos…
Un libro: Rayuela, de Julio Cortázar
Una película: Big fish.
Una fecha: 23/05/1998
Un lema: «La vida es cuestión de resistencia«
Una ciudad: Granada
Si queréis saber más, pasaros por su página web, también podéis escuchar algunas de sus canciones en su Myspace y ver su página de Facebook.

Y dejaros naufragar en un mar de palabras, dejaros hechizar por este Sortilegio que narra su historia entre Universos de Papel y tantos otros cuentos para Beber el Tiempo…

Entrada realizada por MB y LJ, agradecemos la colaboración inestimable de Sortilegio.

Sortilegio y eS tRES aRTE en el blog de Dani Rovira

Palabras de Dani Rovira sobre nuestro espectáculo conjunto: ‘eS tRES aRTE’.

«Estos videos a veces surgen del baúl de los recuerdos. eS tRES aRTE. Dani Rovira y Sortilegio.

Éramos más jóvenes, quizá más inexpertos, más intuitivos. La juventud se va iendo, la intuición va dejando espacio a la experiencia…pero las ganas, siguen siendo las mismas.

Cantamos contando, contamos cantando…tres almas libres, una guitarra y algo que c@antar.

Gracias Sortilegio por regalarme estas vistas al pasado, por dejarme asomar a lo que fuimos y queríamos ser. Quizá el comienzo de muchas cosas…quizá lo hayamos conseguido…

Espero lo disfruten, se emocionen y se rían».