De espejos de río

Me quedaré aquí sentado, amor,
a la frondosa rama de un árbol centenario.
Escucharé el sonido de mi alma bajando con el río
hacia la calma tibia de una extensa llanura.
Te cantaré amor, te cantaré cada noche,
te beberé la respiración hasta la llegada del alba.
Y si te demoras, si faltas a tu cita con las espumas,
tejeré una sábana que vaya del árbol al río, del mediodía al alba,
para que brilles de nuevo plata y redonda, plata y redonda
en un recodo claro, de espejos de río.

Letra y música: Laura Trinidad y Diego Salas

Canción incluida en el disco ‘Universos de papel’ (2007)

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