Fábrica de tiempo

Mírame en silencio es el pasado
descontándome del tiempo
en que el reloj quedó parado
en que el tic-tac tornó en pereza
la insolencia de dar cuerda a la tristeza
de un minutero cansado.

Pídeme una parte de espejismo
Un minuto más fingiendo
Sin-razón para el abismo
Devuélveme el tiempo en que no he amado
Un solo instante;
no acostumbro a los milagros

Muéstrame contigo una mañana
abierta a modo de ventana
un lienzo, un corazón, una paleta, una razón
para creer en una fábrica de tiempo

Déjame un deseo en el costado
Un caprichoso laberinto
un pasadizo iluminado
por una ráfaga de viento
que detenga en un momento
la cordura a mi lado

Muéstrame contigo una mañana
abierta a modo de ventana
un lienzo, un corazón, una paleta, una razón
para creer en una fábrica de tiempo

Téjeme un lugar donde no envejecer
donde enraizar mis pies desnudos
abrirte un tallo para volver a crecer
regarte el pecho por si el miedo a no llover
demora el agua en este mundo.
Muéstrame un lugar donde no envejecer
donde enraizar mis pies desnudos
crecerte un tallo para volver a creer
regarte el pecho por si el miedo a no llover
demora el agua en este mundo

Muéstrame contigo una mañana
abierta a modo de ventana
un lienzo, un corazón, una paleta, una razón
para creer en una fábrica de tiempo.

Letra y música: Laura Trinidad y Diego Salas

Canción incluida en el disco ‘Beber el tiempo’ (2011)

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