
Sortilegio y Dani Rovira promocionando el eStRESaRTE. Foto: Granada Hoy
Hay personas entrañables, a las que darías un abrazo cada cinco minutos.
Cuando veo a Dani actuar no puedo evitar sentirme orgullosa, al ver su evolución, su crecimiento constante. Me gusta creer que para llegar a ser muy bueno en algo, primero hay que ser buena persona, y Dani es un ejemplo de esto.
Ayer, al verlo actuar, pensaba en la razón de su éxito. No es sólo su agilidad mental, su gran locuacidad, sus cambios de registro o sus imposibles expresiones faciales, es, sobre todo, la humanidad que irradia, que se respira tras el desparpajo y la canallería del cómico.
Sigue cumpliendo tu sueño, Rovi. Eres un ejemplo.
Te queremos. -“Fue sin querer, es caprichoso el azar”-.