Estrella de mar en el Acuario de Almuñécar

Acuario de Almuñécar. Foto: Sortilegio

Al sumar las dos partes de mí
Salto al otro lado del océano
Me condenan relojes de agua
Que me resquebrajan los témpanos

Es la parte invisible de mí
La que pretendo hacer flotar
La parte más pequeña de mí
La que desea volar
La que se desespera
La que se despereza
bostezando gritos
juntando leyendas
susurrando silencios
nadando en bicicleta

Y me digo:
No hay intemperie mayor
Que dormir fuera de uno mismo
Aunque nade contra marea
Más bien huyo del abismo

Tu sudor alimenta mis escamas
Ven a descansar en mi red
Si mi vientre bucea en tu marejada
Pondremos a salvo la piel

Me manifiesto en tu vela
En tu proa en tu lecho
Para pedirte cobijo
En la orilla de tu cuerpo

Y me dices:
No hay mayor intemperie
Que dormir fuera de uno mismo
Pero nuestros pies flotan
A la deriva mientras
Sueñan y no necesitamos
Hilo, resaca,
Delirio ni abrigo

Nos desprendemos
Del iceberg
Que formamos
con el mundo