Stop en Fez, Marruecos

Señal de stop en Fez. Foto: Sortilegio

Son las ocho. La ciudad no acaba de despertarse. Esta mañana parece que todo llueve. Llovieron los cristales de la ventana y llueve la humedad de los semáforos. Será el frío, el cambio de estación, dicen. Del rojo otoño pasó al verde. Aunque el invierno es azul: el color olvidado de los semáforos.

Hoy tomaré lo de siempre, digo. Desayuno y periódico. Para qué cambiar. El mismo café diario con las misma noticias. Me habré equivocado de periódico, pienso. Pero lo mismo pensé ayer; me habré equivocado de día. Puedo desandar mis pasos en el tiempo o tomar la puerta del fondo a la izquierda; después aligerar el paso o permanecer inmóvil. Quizás por este lugar he pasado antes o tal vez nunca lo he abandonado. Cafetería laberinto: hoy tomaré lo de siempre. Son las siete y media y la ciudad no acaba de despertarse.