El sábado 28 de Febrero a las 10 de la noche cantaremos en la Cafetería Al-Andalus en el pueblo malagueño de Cuevas Bajas con motivo del día de Andalucía. En Cuevas Bajas ya estuvimos cantando hace casi un año en un precioso evento organizado por la Concejalía de Igualdad con motivo del día de la mujer. Estamos encantados este año de repetir en un pueblo donde lo pasamos en grande el año pasado.
El viernes 27 de febrero asistiremos a las I Jornadas de Músicos de la Diputación de Granada, que se celebrarán en la Casa de la Cultura de Monachil. Se ha realizado un sorteo para actuar en estas jornadas y estamos de reserva en la modalidad cantautor.
Sortilegio y Dani Rovira promocionando el eStRESaRTE. Foto: Granada Hoy
Hay personas entrañables, a las que darías un abrazo cada cinco minutos.
Cuando veo a Dani actuar no puedo evitar sentirme orgullosa, al ver su evolución, su crecimiento constante. Me gusta creer que para llegar a ser muy bueno en algo, primero hay que ser buena persona, y Dani es un ejemplo de esto.
Ayer, al verlo actuar, pensaba en la razón de su éxito. No es sólo su agilidad mental, su gran locuacidad, sus cambios de registro o sus imposibles expresiones faciales, es, sobre todo, la humanidad que irradia, que se respira tras el desparpajo y la canallería del cómico.
Sigue cumpliendo tu sueño, Rovi. Eres un ejemplo.
Te queremos. -“Fue sin querer, es caprichoso el azar”-.
Duele, la vida como un puñal hay veces que duele
y nada tiene que ver con tu boca,
que hecha para besar hay veces que muerde
que anuncia cordura y a veces se vuelve loca.
Y duele porque la piel no es materia inerte.
Duele porque el querer es dolerse a veces.
Tiembla, la vida como con miedo hay veces que tiembla
y nada tiene que ver con el aire,
que mueve tu ropa en noches de luna escueta,
que aprieta suelta y evoca y me enloquece.
Tiembla por los látidos que tu provocas
y también porque el querer es temblar a veces.
Y cada uno en su camino
va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino
va llenando de soles sus venas.
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón
tirando piedras, contra la última frontera
La que separa el mar del cielo
del color de tus maneras
la que me lleva a la guerra, a ser semilla en la tierra.
Y no me pidas tanto, corazón
que tengo poco aire en el pulmón
lo que tengo es un castillo en el cielo
si viene la guadaña a mi rincón
enjuágame la frente en tu sudor
y le das un beso a todos si me muero…
Ríe, la vida como un volcán hay veces que ríe
y nada tiene que ver con el tiempo.
Se ríe porque para ella somos tan leves
como el humo azul que del pudor se desprende
y ríe porque tu llanto se lo merece
y también porque el querer es reírse a veces.
Vive, la vida por compasión
hay veces que vive
y nada tiene que ver con la muerte.
Y cuando llegue ese instante déjame verte
que no hay mayor libertad que tenerte enfrente
y que nadie sea absuelto por no quererse
y vive porque el querer es vivir con creces.
Y cada uno en su camino
va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino
va llenando de soles sus venas.
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón
tirando piedras, contra la última frontera
La que separa el mar del cielo
del color de tus maneras
la que me lleva a la guerra, a ser semilla en la tierra.
Y no me pidas tanto, corazón
que tengo poco aire en el pulmón
lo que tengo es un castillo en el cielo
si viene la guadaña a mi rincón
enjuágame la frente en tu sudor
y le das un beso a todos si me muero…
Y si todo es semilla no me dolerá la astilla
que sangran de mi costado
tus andares de chiquilla, y no me digas nada,
déjame a mi en mi ventana con los pies del otro lado,
yo me fumo mis mañanas.