Hace diez años, por estas fechas, acostumbrábamos a pasar el atardecer contemplando el mar, -que nos parecía de plata-, leyendo a Lorca y Cortázar. Andábamos sin buscarnos, pero andábamos para encontrarnos y en aquella primavera jugábamos a encontrarnos con la complicidad, la intimidad y la vitalidad que desde entonces sentimos juntos.
Hoy, hablando con mi madre por teléfono, me he enterado de que hay una invasión de mariquitas en aquella playa. Recuerdo que aquella primavera también la hubo. Mientras, estudio a Garcilaso: la naturaleza es el trasunto del sentir del poeta. Me entra curiosidad y busco en Internet: la mariquita es un símbolo de buena suerte.
Entonces, los viernes eran el mejor día de la semana. Ahora todos los días son viernes.
“¿Han pensado alguna vez en ese tío que solo comete malas acciones, y se pregunta porqué su vida es una mierda? Pues así soy yo, cada vez que me pasa algo bueno, está a punto de pasarme algo malo… El Karma… así me di cuenta de que debía cambiar. He hecho una lista de mis malas acciones y voy a enmendar todos los errores que he cometido en mi vida. Intento ser mejor persona. Me llamo Earl.”
El pasado 27 de abril estuvimos compartiendo nuestra música en un recital de poesía en la caseta de la revista Ficciones con motivo de la clausura de la Feria del Libro de Granada. Allí compartimos espacio y coordenadas con Mª del Mar Escobar, Salud Ventura, Carmen Ruiz, Isabel Martínez, Juan Carmona, Jesús Amaya, Salvador Alonso, Pedro López, Javier Martín, Tato Rébora, Beatriz Martínez, Antonio López, Javier Alcantud, Pedro Enríquez y Yolanda López.