Pudin de cumpleaños de Laura.

foto: Sortilegio

¡¡Hoy he tenido un cumpleaños muy feliz, como en las pelis!! ¡He tenido los mejores regalos del mundo entero! El día se levantó normal, un poco más de sueño de lo habitual por haber trasnochado haciendo un poco de reflexión sobre los años pasados, lo vivido.

Pero sobre la una llamaron a la puerta, me asomé a la mirilla y no había nadie. Escuché la risa de mi madre, que venía por sorpresa a Granada a pasar el día conmigo. Mi madre, ¡mi mejor regalo!

Después, ¡a las 14,45 me llamaban por teléfono para ofrecerme trabajo para todo el curso a quince minutos a pie de casa! Yo que durante la semana pasada me imaginaba una posible mudanza, lejos de Dieguito. ¡¡Qué alegría!! ¡Y justo hoy! ¡Qué regalo! El tercer regalo, los mensajitos que personas del mundo entero, que habéis sido importantes en mi vida, en distintas etapas, me habéis dejado con cariño, llenándome de emoción.

El cuarto, una comidita en la casa cubana de Nancy: arroz con plátano, boniato y pollo; pudin preparado por ella para soplar la velita.

Y el quinto regalo, imprescindible: mi Diego, siempre a mi lado en cualquier circunstancia, feliz o triste. ¡¡Gracias a todos los que habéis hecho de este un cumpleaños memorable!! ¡Y al destino por haber estado de mi lado!