Baúl del castillo: Beber el tiempo de Sortilegio

Aquí podéis leer la bellísima reseña que han elaborado Mariela Bustos Ortega y Luis Jesús del Castillo sobre nuestro tercer disco. ¡Fantástico trabajo! ¡Mil gracias! Os recomendamos su lectura.

Fuente: http://bauldelcastillo.blogspot.com/2011/10/beber-el-tiempo-de-sortilegio.html

Beber el tiempo es el tercer y último disco del dúo de cantautores Sortilegio, formado por Laura Trinidad y Diego Salas, quienes comenzaron su trayectoria en 1998. Han recorrido poco a poco rincones de nuestra geografía española, y también han tenido la oportunidad de llevar su música a ciudades de Italia e Inglaterra. En 2007, cumplieron el sueño de publicar su primer disco, Universos de papel, autoproducido por ellos y en el que encontramos temas como De espejos de río, Velando tu ausencia o Un naufragio entre los dedos, siendo este último un emotivo himno que cierra el disco.

Tres años más tarde, publicaron Érase una vez… un poderoso Rovilegio junto a la colaboración del monologuista Dani Rovira. Se trata de un disco de música y cuentos, todos ellos formando dos historias enternecedoras que harán soñar a todo aquel que se adentre en este Rovilegio.
En septiembre de este 2011, ha visto la luz su último trabajo, en el que nos centraremos. Se trata de Beber el tiempo; un disco íntimo y maduro que coincide con la plenitud personal y profesional que el dúo está viviendo. El título del disco, según nos explicaron en una entrevista anterior, era el de una canción que ya no se encuentra en su repertorio y que aludía a una reflexión de Maillard sobre el paso del tiempo: el tiempo no se pierde, sino que se hace. Fue publicado con cierto retraso para no coincidir con el lanzamiento de su anterior disco con Dani Rovira, pese a que varias de las canciones llevaban escritas bastante tiempo. En este caso, vuelven a hacerse cargo de la producción y la distribución de este trabajo, como ya hicieran con los anteriores.

Portada de Adolfo Cuevas, dibujante también del primer disco

Encontramos once nuevas canciones que encajan perfectamente dentro de la esencia Sortilegio, con una mezcla de temas humanos donde muestran sus propias experiencias, las vivencias que hicieron posible estas canciones y que, en cierta forma, pueden ser también parte de nuestra vida; un espejo en el que vernos reflejados a partir de la propia historia del dúo. De esta forma, hallamos Fábrica de tiempo, canción que abre este álbum y que nos muestra en cierta forma el significado del tiempo para el dúo: un tiempo que sólo existe cuando se hace algo que lleva a la plenitud, que nos llena. Porque ojalá pudiéramos recuperar el tiempo en que no lo hicimos, como si existiera tal fábrica, o como si se pudiera responder a la petición de la voz de Laura cuando canta Devuélveme el tiempo en que no he amado un solo instante.

Tras ella, se abre paso Cuestión de resistencia, un canto al optimismo y a la confianza en uno mismo, en el que resistir, luchar o crear son los lemas que, nos recuerdan, deben conformar una vida, aún cuando tengamos que ir contracorriente, contra obstáculos o contra el viento en contra. En su letra, podemos admirar retos superados por distintas personas a lo largo de la humanidad, como es el caso del universo imaginado por Hawking desde una silla de ruedas o la sordera de Beethoven que no le impidió componer su novena sinfonía. Porque la vida es cuestión de resistencia y debemos recordarlo aún cuando nos fallen las fuerzas.
Como ya ocurriera en su primer disco con la canción Mar del paraíso, que estaba dedicada a Málaga, su ciudad natal, y en la que evocan sus playas, en este disco vuelven a dedicar uno de sus temas a otra de las ciudades que conforman su patria: Granada. Bajo el título Desgranando una ciudad encontramos una preciosa canción en la que nos describen una historia de amor por los rincones granadinos, desde las Pasiegas hasta Plaza Nueva. Se une el sentimiento de la canción con quienes alumbraron también el cielo de esta ciudad con sus letras, su música o su ser, y así se unen Lorca, Falla o Morente al canto de Sortilegio.

La quinta canción del disco nos transporta, como un homenaje, a la histora de amor de los abuelos de Diego. De esta forma, El soldado y la costurera nos pone en la piel de un joven soldado enamorado de una bella muchacha que ve coser frente a su puerta todos los días. La partida del joven a Rusia no impide que ese amor desaparezca y, aunque ella aún no lo conocía, gracias a las cartas que le fue enviando desde la guerra, se enamora del soldado, a quien acabará abrazando algún día.

Llegamos al ecuador del disco con el nuevo himno de Sortilegio: Más allá del sol, que según nos contaron, es un reflejo de su relación en este momento. y que, como el himno de su primer disco, Un naufragio entre los dedos, contiene referencias al mar. Si en el primer disco, querían nadar y bucear en tus aguas, ahora vuelan a toda vela llevando una fragata juntos. Mientras antes era el deseo de perderse el uno en el otro, es ahora el momento de, simplemente, soñar juntos. Un himno de plenitud.Porque estando separados por kilómetros de tierra y mar, como fue su caso en el pasado, llega la canción Laura al otro lado del océano, donde observamos esa inquietud de la distancia física entre dos personas que se aman, cuando esa necesidad crece al pensar en esa parte de ti que se desespera. Una canción en la que todos aquellos que han estado separados de quienes querían podrían sentirse identificados, un son hacia la esperanza en la desesperanza.

Continúa el disco con La llegada del otoño, donde parecen recordar esta estación con referencias a todo lo que en ella ocurre, desde la lluvia hasta los sueños y anhelos de un tiempo distinto. Y así llegamos a Mundos de tinta, que despliegan las palabras que leemos, son todas esas historias que han formado parte de nuestra vida, o los versos que nos alejaron de nuestra propia voz. Esos mundos a los que regresamos en el recuerdo evocador de reencontrarnos con las palabras que conforman esa historia.

Y jugando con las palabras, nos adentramos en Los tiempos del verbo amar, una canción donde los términos lingüísticos se hacen también versos, y nos muestran una pequeña reivindicación de cómo no es tener el verbo que nos traerá la felicidad, sino amar en todos sus tiempos. Porque así olvidaremos nuestro dolor y nos entregaremos al pensamiento que lo remedia: la persona amada. Alejándonos de esta canción que refleja el trabajo como profesora de lengua castellana de Laura, nos cruzamos con otra que refleja las dudas que se plantea Diego en sus trabajos de Física, esas preguntas que lo han conducido desde lo más pequeño hasta lo más grande, hasta llegar a pensar en qué pasará Cuando se apague la última estrella. Este es el título de una de las joyas del disco, donde realizaremos un viaje a través de muchas de las cosas que forman parte de nuestra vida, de nuestro planeta, de nuestra historia o de nuestra cultura. Formando todo un recuerdo justo antes del final, un ruido en el vacío. En definitiva, un despliegue de toda nuestra historia en el punto final de la misma.

Y termina el disco con una conclusión: No hay pasos perdidos. En esta canción se reúne la fortaleza ante la vida que veíamos en Cuestión de resistencia y el sentimiento del himno Más allá del sol. En este caso, se realiza la metáfora de la vida como camino, muy frecuente en la literatura desde Dante hasta Machado, y que se hace su hueco en esta canción junto al amor como fuerza y motivo para continuar caminando. Recuerda a la canción Tenemos el mar del primer disco por la repetición de una misma frase que es compartida no sólo entre el dúo sino también con el público y que, en este caso, nos señala que lo importante es caminar.

 

Aunque prácticamente acaba de salir este último disco, Laura y Diego ya se encuentran preparando su próximo proyecto. Próximamente, publicarán un DVD que incluirá la grabación del concierto que ofrecieron el pasado 22 de octubre en el Colegio Mayor Isabel la Católica, además de un CD con el audio del mismo. Es un proyecto que el dúo afronta con una gran ilusión, junto a la composición de nuevas canciones que formarán su próximo disco.Sin duda, una buenísima noticia para aquellos que ya nos hemos adentrado en este maravilloso Sortilegio musical y, también, una gran oportunidad para aquellos que estén dispuestos a conocer y perderse en las mágicas canciones de este dúo de artistas.

Si ya está aquí, ¿por qué no comprarlo?
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One thought on “Baúl del castillo: Beber el tiempo de Sortilegio

  • 31 octubre, 2011 at 05:50
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    Gracias por haceros eco de nuestra reseña, nos alegramos mucho de que os haya gustado :) Ha sido un placer haber dedicado tiempo a vuestro tercer disco que, como los anteriores, es maravilloso.

    ¡Saludos!

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